Vota en el Top Ranking!

Pulsa en el gif pata votar por Medicina Artificial:

solo blog - top sites border=0

Dale tu valoracion Aquí!

Contador de Visitas



Google Analytics

Blog Archive

About Me

Seguidores

Con la tecnología de Blogger.
Mostrando entradas con la etiqueta robots. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta robots. Mostrar todas las entradas

Aplicaciones médicas de la robótica: robots para almacenaje y distribución de medicamentos

Según la revisada “To err is human – Building a Safer Health System” publicada por la IOM estadounidense en 1999; entre 44.000 y 98.000 personas mueren en los EE UU cada año debido a errores médicos. Más de 7.000 mueren solo debido a errores de medicación. El porcentaje de casos evitables de tratamientos con medicamentos adversos es de 1,8 %. Eso deja bien claro que hace falta mejorar el sistema de dispensación de medicamentos. Además, es cierto que se pueden disminuir mucho los costes de la dispensación por su automatización.

Hoy en día se utilizan cada vez más robots para repartir medicamentos en las farmacias y en los hospitales.

Un modelo muy usado es el HOMERUS. Este permite a los usuarios elegir medicamentos según códigos a rayas que están disponibles 24 horas al día. El robot además dispone de una unidad de envase que envasa medicamentos en la dosis necesitada, posteriormente los marca con un código a rayas y los almacena o reparte.

Estos sistemas de dispensación automatizada hacen menos errores que los nosotros y por lo tanto aumentan la seguridad de la dosificación y la dispensación de medicamentos.


Ejemplo de almacenaje y dispensación de medicamentos (Valle de Hebrón):

El Hospital Universitario Valle de Hebrón, de Barcelona, cuenta con un sistema automatizado para la dispensación de medicamentos integrado en la red informática del propio centro, mediante el cual ha conseguido reducir los costes y los errores, obtener información fiable en tiempo real de las existencias, y del consumo de fármacos.


Josep Monterde, jefe del Servicio de Farmacia del centro barcelonés, ha comentado que gracias a este sistema, se puede incidir sobre los costes a dos niveles: “El primero, de efecto inmediato, al introducir el concepto just in time a escala interna, ya que los medicamentos sólo son entregados en el momento en que deben ser administrados al paciente. El segundo permite consolidar el efecto a largo plazo, ya que resulta posible la obtención de datos sobre el uso de fármacos, vinculados a pacientes a lo largo de todo el proceso asistencial, sea cual sea el servicio en el que haya sido ingresado”.

Así, el Servicio de Farmacia puede llevar a cabo estudios cualitativos de uso de medicamentos por proceso que orienten la adopción de medidas a la optimización de los recursos y facilitar la monitorización de las propias medidas.

Monterde no cree que esta iniciativa tenga el mismo impacto en todos los centros en los que se pueda implantar: “El impacto económico dependerá del tipo de hospital, de la situación de la que se parta y de la orientación que se dé a los sistemas automatizados”.

La característica más relevante de este sistema es, según el responsable hospitalario, su carácter integrador: “Lo más llamativo es que la información está a disposición del usuario y se favorece el establecimiento de procedimientos de trabajo que integran, dentro de una misma metodología, al personal de los diferentes servicios del hospital, todo ello en la línea de mejora continua de la calidad”.

La puesta en marcha de este sistema automatizado se produjo en mayo de 1999 mediante un proyecto piloto en la Unidad de Cuidados Intensivos del centro. “El objetivo era evaluar la capacidad del sistema para ordenar y simplificar procesos, obtener información sobre el uso de fármacos vinculado a pacientes, mejorar la calidad y reducir los costes”. El centro barcelonés se decidió entonces por el dispositivo Medstation RX System, de Pyxis Corporation.

El sistema está formado por una unidad de dispensación con pantalla táctil mediante la cual, previa introducción del código de acceso personalizado, es posible seleccionar el paciente, el medicamento que se le va a administrar e indicar la cantidad que se quiere retirar. Se desbloquea el cajetín correspondiente y se puede extraer el medicamento solicitado.

Además, el sistema que utiliza el Valle de Hebrón es compatible con la red informática del Servicio de Farmacia que dirige Josep Monterde. Al estar integrado con la aplicación de dosis unitarias, no sólo se vuelca la información en el perfil del paciente, sino que “también es posible introducir elementos adicionales de mejora de la calidad, ya que sólo permite extraer los medicamentes que estén registrados en el programa dosis unitarias para cada paciente”.

Evidentemente, se puede configurar el sistema, para extraer la primera dosis de un fármaco, antes de que haya sido registrado informáticamente. También es posible configurarlo para que sólo se pueda acceder a los medicamentos minutos antes de su administración al paciente.

Aplicaciones médicas de la robótica: Los robots para terapias de rehabilitación

El uso de robots para la asistencia de personas ha sido investigado por muchos científicos durante los últimos tiempos. Muchos factores contribuyen a expandir la necesidad de la asistencia a las personas, tales como el envejecimiento de la población y las expectaciones sociales de adecuar la medicina a la gente invalidada.

El campo de la robótica de la rehabilitación incluye diversos ingenios mecánicos: miembros artificiales, robots de soporte a las terapias de rehabilitación o robots para proveer asistencia personal en hospitales.

Desde la aparición de los primeros computadores comerciales y, sobre todo, a partir de la difusión de los ordenadores personales, muchas personas advirtieron que éstos podían ser usados como herramientas de ayuda para las personas con discapacidad. El primer paso consistió en adaptar computadores para que las personas con discapacidades motoras y del habla pudieran comunicarse con las demás. Más adelante se plantearon diseños específicos para cubrir otras necesidades de personas con diversas discapacidades.

Cirugia robotica: Inicios y evolución

El desarrollo acelerado de las comunicaciones y la inteligencia artificial sentaron las bases de la digitalización de audio, video y movimiento (este último es la base del funcionamiento de robots maestro-esclavo, que reproducen los movimientos de las manos del ser humano).

La Informática impactó en la cirugía causando una verdadera revolución. Un ejemplo de ello es la cirugía laparoscópica o de mínima invasión, que ha evolucionado hacia sistemas de visualización en tercera dimensión, robots asistentes de cirujanos, y robots maestro-esclavo para cirugía de tele-presencia.

Los antecedentes de esta evolución fueron las investigaciones realizadas en 1991 por el ingeniero Philippe Green del Stanford Research Institute (SRI), quien diseñó el primer prototipo para realizar telecirugía, cirugía de telepresencia o cirugía asistida por computadoras, conocido originalmente como sistema Green de telepresencia. Casi de manera simultánea, el médico Stephen Jacobsen, investigador la compañía Sarcos de Utah, EEUU, desarrolló brazos y manos robóticas que replicaban por transmisión inalámbrica los movimientos humanos.


En ese mismo año, R. Taylor y T. S. Taylor, así como Paul y Bela Mussits, de Sacramento, California, EEUU, iniciaron un programa clínico con Robodoc, un robot que utilizaba la información de tomografías o resonancias magnéticas en el implante de prótesis de fémur.


También en 1991 Richard M. Satava, cirujano del ejército de EEUU a cargo del Advanced Biomedical Technology Program (ABTP), dependencia de ARPA, en conjunto con el ingeniero Philippe Green, realizaron investigaciones en manipulación remota con el objetivo de atender a distancia las emergencias en los campos de guerra. Pruebas no publicadas, que fueron desarrolladas durante el conflicto bélico Tormenta del Desierto en Irak en 1993, demostraron que la interferencia satelital impedía llevar a cabo cirugía experimental con seguridad.

En 1993, el robot AESOP 1000 (Advanced Endoscopic System for Optimal Positioning) se convirtió en el primer ayudante de cirujano, al conducir el laparoscopio en una colecistectomía practicada por el Dr. Jonathan Sackier en el San Diego Medical Center de la Universidad de California.

R. Brooks y Anita Flynn del Instituto Tecnológico de Massachussets (MIT, por sus siglas en inglés) trabajaron desde 1994 en micro-robots inalámbricos empleados en estudios experimentales de colon, los cuales son antecesores de la cápsula endoscópica robótica, que puede ser ingerida y en su viaje por el aparato digestivo, toma miles de fotografías que permiten diagnósticos únicos.

En 1993 apareció ESOPO en su versión 1000, la versión 2000 en 1996, la 3000 en 1999, y la 4000 en el 2002. Se trata de robots esclavos que obedecen comandos de voz del cirujano, quien por el mismo medio, controla además las opciones electrónicas de un quirófano (mesa quirúrgica, lámparas y equipo de laparoscopia), así como la capacidad de comunicación vía telefónica e internet. A esta integración de tecnología se le dio el nombre de Quirófano Inteligente.


En 1997 realizaron los primeros cinco casos de cirugía por telepresencia, con los Drs. Jack Himpens, G. Laeman y Guy B. Cadiere. Cada uno de ellos realizó una o dos cirugías en el mismo quirófano, a diferentes pacientes. De esta primera evaluación surgió Mona, primer robot de tele-presencia, con el que se realizaron 12 operaciones más, ese mismo año en Alemania, Francia y Bélgica.

En el 2001, el cirujano francés Jacques Marescaux realizó la primera intervención quirúrgica a distancia transatlántica, con el robot Zeus de Computer Motion Inc., desde Nueva York, EEUU, a Estrasburgo, Francia; cables submarinos de fibra óptica recorrieron 3 800 millas para transmitir señales de audio, video y movimiento, con un retraso de la señal de 150 milésimas de segundo.


Hasta el 2003, Estados Unidos de América, Canadá, Japón, Italia, España y Portugal experimentaron con el Telemedicine Advanced Project (TAP) y Alemania, con el Advanced Research Telemedicine Minimally Invasive Surgery (ARTEMIS).

Problema de la investigación



1. ENUNCIADO DEL PROBLEMA

La robótica en la medicina a través de su corta historia, ha presentado muchos beneficios como la precisión y el acceso a partes del ser humano que al mismo médico le es difícil llegar sin provocar lesiones en órganos cercanos.

Aunque actualmente se encuentra en desarrollo, es práctica pero costosa, sin embargo muchos pacientes por el desconocimiento o la ignorancia en cuanto a los procedimientos de estos robots prefieren un tratamiento con un médico. Así que esta investigación pretende demostrar lo confiable que pueden llegar a ser en la recuperación optima del paciente.



2. FORMULACIÓN DEL PROBLEMA

1. ¿Puede reemplazar al factor humano la robótica medica no olvidando que el ser humano depende de factores psicológicos, sociológicos y emocionales que aporta un medico?

2. ¿Son realmente los robots un complemento a la cirugía moderna? ¿O más bien es una limitación?

3. ¿Qué tan confiable es esta nueva herramienta quirúrgica a la hora de realizar procedimientos extenuantes y largas etapas de recuperación?

4. ¿Es realmente innecesario con la implementación de simuladores las incisiones en el cuerpo del ser humano?

 5. ¿Qué avances o desventajas tendría la medicina si no existiera la robótica?